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Mostrando las entradas etiquetadas como Creación propia

Corazón resiliente / Historia de una catarsis

A mi hermana,  Ya no vas contra marea, tú eres la luna que mueve el mar y las olas te bailan el agua. Ya no eres el negro hollín de las hogueras del averno, allí crepitan tus heridas ya cicatrizadas. Ya no eres el frío del invierno, en tu interior se susurran los aullidos del viento. Libres. Ya no eres silencio, ahora tu risa inunda el vacío que antes ocupaban tus miedos. Eres el agua cristalina de un río huérfano, eres los ojos limpios que acompañan el dolor ajeno. Eres un beso dormido en medio de la nada, el sueño que haces realidad con solo un gesto. Eres quien eliges ser, ahora y para siempre. Eres tú. La que nunca fuiste, la que no creíste jamás que pudiera ser. Y es que te has roto tantas veces que te has vuelto indestructible.

Postmortem

Mis lágrimas se pueden beber. Soy una fuente inagotable de sueños rotos, de tus mañanas perdidas en mi infinito, de tus caricias, que aún conservo. Soy y me olvido. ¿Dónde estabas mientras me ahogaba, ebria, en tus recuerdos? (¿En otros brazos? ¿Dónde tu vientre, en otros vientres? ¿Dónde, tus labios? ¿En otros labios?) Mis manos están aprendiendo a tocar otros acordes pero siempre, esa música como un letargo que me apaga lentamente. "Nunca sabrás del todo hasta dónde llegaron tus besos". Resumida en unos versos que nunca se cumplieron, apagó las luces, y cerró los ojos para siempre. Hasta que volvió a amanecer,  postmortem .  Y así cada día. 

Silenci

Música és tot el que sona (John cage) En Jordi avui no ha volgut tornar a somniar, i el seu piano de fusta envellida roman sota el llum ple de pols que travessa els vidres del finestral. Té la mirada perduda i sembla que ja no hi és, que ha decidit anar-se’n per sempre, que ja no en desitja res més. Es trobava assegut al llit quan la Carla va entrar interrompint la sonsònia que li atrapava i que li gronxava amb una mena d’onada d’anada sense retorn sobre uns llençols de seda, blancs, imaginaris. La Carla i en Jordi són parella, i amics. Es van conèixer en circumstàncies extraordinàries, gairebé màgiques. Ella patia una tristor insostenible que procurava amagar amb llaunes de cervesa a la vora del mar, i ell passejava per allà amb el seu gos, com de costum. I li va sentir plorant. Aquest va ser el principi. En aquest moment, en Jordi podria haver prosseguit caminant però, en comptes d’això, va parar l’orella. Va fer cas del que li deia el seu cor i es va apropar a la Carl...

Historia psico IV: "Another brick in the wall" (1)

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"Another brick in the wall" Pink Floyd La emoción, en su definición como objeto de estudio, ha ido sufriendo los bandazos de la ciencia a medida que ha sido comprendida y formulada desde las diferentes corrientes psicológicas. Desde la  dualidad filosófica alma-cuerpo , hasta los instintos defendidos por los genetistas , pasando por las teorías sobre la fisiología o las psicoanalistas sobre el deseo sexual reprimido de Freud hasta lo que a día hoy entendemos por “ afectos ”...; éstos se han ido situando en diferentes posiciones de mayor o menor relevancia sobre el cuerpo o la mente, o respecto a cuestiones innatas o adquiridas. Sin embargo, con la crisis del psicoanálisis y el rechazo a la introspección, surgieron nuevas teorías que poco a poco se irían interesando, ya no solo por lo meramente conductual o comportamental, sino por lo cultural y por la significación individual del contexto sociocultural, de la mano de Bruner  (Nueva York, 1915);...

Postmortem

Mis lágrimas se pueden beber. Soy una fuente inagotable de sueños rotos, de tus mañanas perdidas en mi infinito, de tus caricias, que aún conservo. Soy y me olvido. ¿Dónde estabas mientras me ahogaba, ebria, en tus recuerdos?   ( ¿En otros brazos? ¿Dónde tu vientre, en otros vientres? ¿Dónde, tus labios? ¿En otros labios?) Mis manos están aprendiendo a tocar otros acordes pero siempre, esa música como un letargo que me apaga lentamente. "Nunca sabrás del todo hasta dónde llegaron tus besos". Resumida en unos versos que nunca se cumplieron, apagó las luces, y cerró los ojos para siempre. Hasta que volvió a amanecer, postmortem .  Y así cada día. 

Sea quien fueres, sea yo quien sea: NO ME ALCANCES

Todo parecía haberse detenido; aquello no lo había visto en mi vida. Ni siquiera recordaba mi nombre; sí sabía que estaba sola, pero no más. Así que, desconcertada, empecé a levantarme. La luz era tanta y tan inmensa que me dolían los ojos. Una ráfaga se llevó mi sombrero, que tanto esfuerzo me costó conseguir y que tan indiferente se mostraba hacia mi persona. --¡que te parta un rayo!—exclamé exhausta, tras una maratón de saltos para alcanzar al “fugaz sombrero”. Después de esto, comencé a recordar, las ideas me venían con cuentagotas: una a una y lentamente. Pero no conseguía ordenarlas en el espacio ni en el tiempo. Sin darme cuenta, empecé a caminar. Mientras, mi cerebro dormitaba y un sonido agudo y continuo me zumbaba en los oídos. Me los tapé pero no lograba extinguirlo. Me iba a volver loca de un momento a otro; no entendía nada, no comprendía aquello. Horrorizada, me desplomé en el suelo mullido, sobre la tierra fértil y me clavé algo. Por un instante, me olvidé d...

Filosofada (a mis 14 años)

"EL ENTE GREGARIO DE COMIENZOS DEL S. XXI" Un pájaro que vuela tiene libertad. El tiempo caprichoso tiene libertad. La lluvia tempestuosa tiene libertad. Los ojos de un niño feliz tienen libertad. Los ecos entre montañas tienen libertad. El aire golpeándote la cara tiene libertad. Los pensamientos tienen libertad. Los sentimientos tienen libertad. Una cuchilla desplazándose por tu brazo tiene libertad. Un reguero de sangre corriendo por las paredes del lavabo tiene libertad.  ¿Somos realmente libres?  Quizás te sientas libre. Pero no eres tú, son tus sentimientos. Tus pensamientos fluyen más deprisa de lo que te imaginas, pero nunca llegarás a hablar tan rápido como piensas. Puede que te rías pero no lo harás del todo si no eres del todo feliz. Puede que algo te haga sentir libre, pero no es más que una ilusión. Eres un compuesto químico, tus moléculas reaccionan dependiendo de muchos factores, nada más. No te creas mejor que nadie por tener razón. Hombres que...

El muelle

Érase una vez un hombre que solía ver los atardeceres sentado en un muelle. La madera vieja se quejaba cuando alguien se subía y paseaba sobre los tablones, mientras la nata espumosa del mar rompía en los pies de aquel hombre divagante y panorámico, distendido, medio loco, aturdido. La palma de sus pies rozaba livianamente la superficie del agua, sentía el frescor, la brisa, las olas, la vida, yéndose en cada viaje al horizonte. El azul verdoso era penetrante, casi mágico, casi aire, pero con más cuerpo. Veía a las pequeñas barcazas a lo lejos echar sus redes, los humildes pescadores recogiéndose cuando el sol estaba en lo más alto y más apretaba, las botas brillantes y negras o añiles arribando a la orilla, a la arena compacta de las doce. El hombre tenía un sombrero, y pelillos rizados y canosos, como serpientes viejas, tan viejo era... las moscas se hundían en sus arrugas, profundas, irremediables, sus mofletes eran placas tectónicas a pequeña escala, como pintadas en un lienz...

Agua

Nubes de azúcar, un estanque de agua verdosa y fría, nenúfares rosas y violetas. Voy entrando con los pies descalzos; a cada paso, una polvareda de tierra se levanta y me enturbia la mirada. Me meto en la nada, me sumerjo y espero. Noto bancos de renacuajos y pececillos revolviendo el agua que envuelve mis pies y mis tobillos. Siento los dedos como míos, como si los redescubriera de nuevo en este momento, como si nunca hubieran estado aquí conmigo. Cierro los ojos y noto la brisa fresca, cómo me empuja hacia atrás y me libera. Oigo las hojas de los árboles que, aunque ya lejos, me esperan en la orilla pacientes, durmiendo. Extiendo los brazos y muevo los dedos. Siento que en mis yemas tengo cubitos de hielo redondos y transparentes, que se van derritiendo a medida que me acerco al sol. Pero no lo consigo. La brisa me arranca del sitio, hace que mi pelo se remueva violentamente. Cierro los ojos y aprieto los puños, preguntándome si hay alguien ahí, en algún lugar entre las montañas des...